El gobierno de la capital mexicana lanza un servicio de autobús sólo para mujeres
16.01.2008
México.- El Gobierno del Distrito Federal empezó esta semana a fletar autobuses exclusivos para mujeres en dos concurridas rutas de la ciudad con una acogida entusiasta por parte de las beneficiarias, cansadas del acoso que sufren por parte de algunos hombres.

Las mujeres que han viajado en estos autobuses provisionales consideran la medida una excelente idea para evitar actitudes de acoso y desorden por parte de algunos hombres.
El plan que manejan las autoridades de la capital es aplicar a modo de prueba el servicio para medir las frecuencias, horarios y número de vehículos necesarios, con vistas a poder ampliar posteriormente la iniciativa de manera paulatina a otras trece rutas de la urbe.
Según fuentes de dirección de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP), la empresa pública que gestiona la nueva prestación, el Gobierno del DF adoptó dicha iniciativa a raíz de las quejas expresadas por mujeres ante la actitud de algunos hombres…..
Esta iniciativa no es pionera en el transporte de la capital puesto que el metro ya reserva para las damas sus dos vagones delanteros en horas punta.
Además, los taxis se pueden sumar pronto a esta tendencia en caso de prosperar un programa que prevé que cincuenta de esos vehículos sean manejados por mujeres y les den servicio también sólo a ellas.
Esta noticia en cualquier otro país desarrollado sería considerada como una “broma”, menos por supuesto en los países musulmanes, aunque lógicamente ahí la creación de autobuses sólo para mujeres sería por motivos diferentes….
Leyendo varios artículos sobre el tan sabido “machismo mexicano”, quisiéramos destacar algunos párrafos sobre este tema de “El Machismo" de Matthew C. Gutmann, en Masculinidades y equidad de género en América Latina.
“Las distinciones entre ser macho y ser hombre empezaron a aparecer con mayor claridad en el cine mexicano de los cuarenta. Ser macho es ya una escenografía, una actitud. Son gestos, ademanes. Es la conciencia de que en la potencia genital está la raíz del universo. Se transita de la noción de peligro a la noción de la jactancia. Eso es lo que hace la diferencia entre hombre y macho….”
“Entre los hombres de veinte y treinta años, resulta extraño oír que alguien se adjudique el título de macho. "¡Cómo, si yo lavo trastes y cocino!", protestan algunos cuando otro los denomina así. Los machos no hacen estas cosas, ni pasan mucho tiempo con sus hijos. El comentario más común para defenderse es: -no golpeo a mi esposa-…”
“El del machismo como arquetipo de la masculinidad siempre ha estado íntimamente ligado al nacionalismo cultural mexicano. Para bien o para mal, Samuel Ramos y Octavio Paz le otorgaron al machismo el lugar de honor en la colección de los rasgos del carácter nacional. Mediante sus esfuerzos, y los de otros periodistas y científicos sociales en ambos lados del Río Bravo, el macho se convirtió en "el mexicano", lo que resulta irónico pues representa el producto de una invención cultural nacionalista: uno se da cuenta de que algo (el machismo) existe y en el proceso, ayuda a fomentar su existencia. En este sentido, se declaró parcialmente la existencia del machismo mexicano como artefacto nacional.”
México siempre ha sido considerado como un país terriblemente machista, los hombres consideran a la mujer ya no sólo inferiores a ellos sino como “algo” de su propiedad, los padres con sus hijas, los hermanos con sus hermanas, los novios con sus novias, los maridos con sus mujeres….
Pero lógicamente, ese sentido de posesión se ha tenido que adaptar a los tiempos que corremos y es por ello, que el Teléfono móvil se ha convertido en un nuevo método para que los hombres controlen a sus mujeres, llamándolas y presionándolas para que regresen a casa lo antes posible.
Algunos indicadores van mostrando, de una manera muy lenta, el cambio de la sociedad mexicana sobre el machismo, casi el 40% de las mujeres en edad de trabajar tiene un empleo, el número de alumnos matriculados en colegios y universidades está dividido equitativamente entre ambos sexos, y el diferencial promedio de los salarios, en el que las mujeres ganan cerca del 70% de lo que ganan los hombres, es comparable al de las naciones industrializadas. Las mujeres están cada vez más conscientes de sus derechos y exigen un trato igualitario en el trabajo y en la política.
Pero esto es en apariencia, el machismo sigue presente, quizás no de una manera tan descarada como antes, en las clases altas hasta parece casi invisible, pero sigue ahí.
En México, las mujeres no son dueñas de su tiempo. Cuando salen, van de compras, ven a sus amigos y amigas etc. tiene que rendir cuanta a sus padres, hermanos, novios, maridos. Ellos se sienten con el derecho de recibir una explicación detalladísima de sus movimientos cotidianos. En los hogares el hombre no puede ser molestado, incluso cuando está viendo la televisión pero ellas deben de estar disponibles noche y día para su marido y sus hijos.
Parte del problema es el arraigado supuesto de que las mujeres están para atender las necesidades de los hombres. Desde el momento de su nacimiento, los hombres están rodeados por la constante atención de las mujeres. Se espera que las madres, tías, abuelas, hermanas y, después, las novias, esposas e hijas satisfagan, e incluso se anticipen, a cada deseo del hombre. Las madres dicen a sus niñas pequeñas que «atiendan» a sus hermanos, mientras que a los niños se les dice que «cuiden» a sus hermanas. Estos mimos sin fin son acentuados por las sirvientas domésticas, desde el ama de llaves de la alta sociedad hasta la criada de media jornada de una familia de clase media. Las sirvientas son un bastión del machismo mexicano, se aseguran de que los hombres sigan siendo mimados como si fueran jeques árabes, para que no tengan que levantar nunca un dedo en la casa.
Aunque lógicamente nos daríamos con un canto en los dientes si el machismo mexicano se quedase sólo ahí……
El femicidio en Ciudad de Juárez o el artículo en esta misma página, “Militares violadores en México”, son sólo dos muestras de muchas más sobre lo que los propios mexicanos llaman “artefacto nacional”: el Machismo mexicano.

- El Estado mexicano, en el banquillo por las matanzas de Ciudad Juárez
- Militares violadores en México
- La Sentencia de los: Militares violadores en México







