Mujeres atrapadas: La moderna esclavitud del Golfo

Posted by Sonia&Marite on Noviembre 24th, 2007 and filed under Situaciones de Violencia | 1 Comment »

A principios de agosto siete miembros de una familia saudí que empleaban a cuatro indonesias como trabajadoras domésticas las pegaron y acusaron de practicar magia negra contra uno de ellos. Siti Tarwiyah Slamet, de 32 años, y Susmiyati Abdul Fulan, de 28, murieron a causa de las palizas. Sus compañeras Ruminih Surtim, de 25, y Tari Tarsim, de 27, están aún en cuidados intensivos en un hospital de Riad.

"Hace tres meses una mujer indonesia que trabajaba en la provincia de Al Qasim fue sentenciada a diez años de prisión y 2.000 latigazos por brujería, después de la reducción de su condena a pena capital", la mayoría de esas mujeres emigrantes no tienen acceso a intérpretes ni a información básica y legal sobre sus casos. El Gobierno saudí tarda meses o años en informar a las embajadas de la situación en la que están sus nacionales, si han sido detenidos u hospitalizados, obstaculizando la asistencia.

Cuando dejó Sri Lanka para trabajar como sirvienta en Arabia Saudí, a Sepalika le prometieron 100 euros al mes. Semanas después llegó la sorpresa. "Cuando le dije a mi patrón que quería mi salario, me golpeó las mejillas, no comí en dos días para protestar, exigiéndoles mi sueldo. No me pagaron. No me dieron ni un céntimo en 10 meses de trabajo".

Nur, de 36 años, no tuvo mejor suerte en Kuwait. "La patrona se enfadó porque encendí el fuego antes de enharinar, y me pateó en la espalda. Después me atacaba por levantarme tarde, por no terminar mi trabajo. Me golpeaba con lo que tuviese en las manos, con una escoba, con un cuchillo… Su hijo me increpaba, me decía ‘cállate y haz lo que mi madre dice, como un perro. Si no lo haces, te moleré todos los huesos’".

A Rajmani se la puede observar cada día, a las 5.30 de la mañana, tendiendo ropa en la casa de Ashrafiye, barrio cristiano de Beirut, donde trabaja. A las 17.30 horas trata de controlar a los niños, y a las 23.00 es posible verla en la calle, limpiando el coche del patrón. "Hasta a los perros les dejan salir, a nosotras nos tienen atrapadas”.

Milliaun Mingos, de 21 años, no aguantó la presión, esta srilankesa de 21 años cayó por el balcón de la vivienda donde trabajaba, en el norte de Beirut, el pasado día 1. Si fue un suicidio, el de Milliaun sería al menos el quinto entre empleadas del hogar extranjeras que se registra en el Líbano en este año, una cifra que pone de relieve una realidad no admitida.

Muchas mujeres son encarceladas después de que sus patronos las hubieran violado y dejado embarazadas.

"De manera general se les paga mal, trabajan mucho, se les confina en su lugar de trabajo y son sujeto de abusos verbales, físicos y sexuales". A menudo, esas empleadas también son acusadas de "robo, adulterio o fornicación en casos de violaciones o brujería".

La conclusión es contundente: la explotación de las trabajadoras domésticas en Arabia Saudí, Kuwait, el Líbano y Emiratos Árabes es un hecho. Impago de salarios, horas de trabajo excesivas, confiscación de pasaportes, restricción de movimientos, invasión de sus vidas privadas, escasez de alimentos, acoso sexual, abusos verbales y físicos… La situación de las trabajadoras asiáticas y africanas, sustitutas de las empleadas egipcias, sirias y palestinas que antaño trabajaban en los hogares del Golfo, roza a veces el esclavismo ante la impasividad de gobiernos cuyas leyes no protegen a los inmigrantes.

Las irregularidades comienzan en el país de origen, las trabajadoras son engañadas por contratistas que no les informan sobre las condiciones de trabajo y les cobran tasas para cubrir el viaje que les deja endeudadas. Una vez en los países de destino, los empleadores —responsables de las domésticas a efectos legales— les requisan en muchos casos la documentación, algunas son obligadas a trabajar entre 16 y 21 horas diarias por sueldos de entre 10 y 30 céntimos de euro la hora sin tiempo libre ni posibilidad de relacionarse con miembros de su comunidad.

En teoría, tienen derecho a tener un contrato claro y coherente —se les hace firmar a menudo en árabe, idioma que desconocen—, a un número de horas de trabajo razonable, a gozar de descanso diario y semanal, a un salario mínimo y a una protección jurídica contra cualquier forma de explotación o abuso. En la práctica, los gobiernos fallan en países de origen y destino a la hora de protegerlas

En el caso de los mencionados países del Golfo, "la legislación laboral excluye categóricamente a las trabajadoras domésticas de ciertos derechos básicos como las vacaciones, limitación de horas de trabajo o indemnizaciones. Las leyes de patrocinio de inmigración restringe la capacidad de las trabajadoras de cambiar de empleador, incluso en caso de abuso".  En el caso libanés, el Ejecutivo "expone a las trabajadoras a abusos rechazando garantizarles días de descanso o limitar las horas de trabajo". "Demasiados empleadores abusivos y agentes de trabajo sin escrúpulos explotan a estas trabajadoras sin enfrentarse a ningún castigo real".

 

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Sentencias “Machistas”

Posted by Sonia&Marite on Noviembre 2nd, 2007 and filed under Situaciones de Desigualdad, Situaciones de Violencia | 1 Comment »

¿Cómo darle libertad a una mujer?, ampliándola la cocina.

¿En que se diferencian una mujer y un caballo?… en la mirada noble e inteligente del caballo.

¿Cómo se sabe cuando una mujer dirá algo inteligente?… porque comienza la frase diciendo: "Escuché a un hombre decir…"

¿Por qué las mujeres se casan de blanco?… porque así hacen juego con la lavadora, el refrigerador y la cocina.

¿Por qué a las mujeres le viene la menstruación?… porque la ignorancia se paga con sangre.

¿Qué hace una mujer en la cama después de hacer el amor?… estorbar.

¿En qué se parece una pelota de squash a una mujer?… en que cuanto mas fuerte le pegas, mas rápido regresa.

¿Qué hace un hombre tirando a una mujer por una ventana?… contaminar el medio ambiente.

Estos deben de ser, seguro, los “típicos” chistes machistas que los Jueces de estas sentencias deben de contarse con sus amigotes mientras se toman un litro de cerveza, como mínimo, cada uno.

El titular del Juzgado Penal número 22 de Barcelona, Francisco Javier Paulí Collado, absolvió a un acusado de maltrato a su mujer porque el aspecto físico de la víctima, su forma de vestir, sus anillos, pulseras y pendientes demuestran una conducta "que no coincide con la de una mujer que ha pasado meses de agresiones”.  Haciendo caso omiso de los innumerables certificados médicos que acreditaban las palizas recibidas por ella.

El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Manresa (Barcelona) dejó en libertad sin fianza a un hombre acusado de degollar a su esposa en la localidad de Catellbell y el Vilar (Barcelona), entre otros motivos, porque no existía peligro de reiteración.  Según el auto del juez, "en delitos pasionales como el que nos ocupa se suele producir una única vez en la vida, al igual que sucede con los delitos de los funcionarios". Los hechos se remontan al 27 de marzo de 2000, cuando la víctima Josefina S., de 30 años de edad, apareció degollada en su casa en medio de un gran charco de sangre, a pocos metros de la hija de corta edad de la pareja. Actualmente, el marido, de 38 años, tiene la custodia de la menor.

La Audiencia de Barcelona absolvió a un hombre, que había sido condenado anteriormente a seis meses de prisión por insultar y vejar a su mujer. El tribunal negó la habitualidad y esgrimió que el acusado sólo convivía con su pareja en Navidad y vacaciones. Ese mismo juzgado, anteriormente, aseguró que no había intimidación en el caso de un hombre que abusó de las dos hijas –de 16 y 8 años– de su compañera.

Otro hombre fue condenado sólo a pagar 90 euros a su víctima, a la que golpeó e intentó prender fuego con un mechero. El magistrado que lo juzgó consideró el atenuante de intoxicación etílica y, además, alegó que el hombre era insolvente.

Para Julio Fernández, juez de la Pampa (Argentina), tener hematomas en el cuerpo -luego de realizar una denuncia por un delito sexual- no es prueba suficiente de abuso. En diciembre de 2002, en intendente Alvear, un hombre de 31 años entró en el lugar de trabajo de su victima, la apoyo violentamente y la toco en sus partes intimas. Según las pericias medicas “se detectaron lesiones en las piernas de la ofendida, producto del accionar del acusado. Asimismo, se observaron, en el ámbito de los hechos, manchas seminales en el piso”. Para los jueces Tomás Mustapich y Alfredo Alonso, de la Cámara de General Pico fue suficiente la detallada y convincente declaración de la mujer y la certificación de las lesiones, pero para el juez Fernández quien votó en disidencia las lesiones constatadas “no aportan nada ya que pueden ser consecuencias de la fogosidad pasional” y se inclinó por la absolución del acusado.

El juez Argentino Juárez quien instruyó la causa de Romina Tejerina, una joven violada en Jujuy,  se tomó más de un año para dictar sentencia. También señalar el vergonzante trabajo de la fiscal del juicio de esta joven, quien se preocupó en indagar más sobre su vida social que en indagar la denuncia de violación.

El magistrado Miguel Ángel Parramón, titular del juzgado de Instrucción número siete de Las Palmas de Gran Canaria (España), decidió archivar y por lo tanto no procesar al vigilante de seguridad denunciado por una  violación a una limpiadora mientras prestaban servicio en la sede del Servicio Canario de Salud. La agresión se llevó a cabo en el interior del edificio institucional y fue grabada por una cámara oculta con la que se intentaba demostrar un acoso reiterado del vigilante hacia la mujer. El magistrado, sin embargo, tras varios meses de investigación no apreció que el trabajador hubiera cometido esos delitos basándose en la declaración del acusado, “que la limpiadora le había tendido una trampa ya que le pidió que la maltratara tras llevarle al cuarto de fotocopiadora donde sabía que estaba una de las dos cámaras”. En la filmación se apreciaba como el vigilante obligó a la mujer a que le practicara sexo oral y posteriormente la penetró analmente mientras la denunciante se resistía.

En el municipio de Chiclana (Cádiz), el juez Julio Serrano ha obligado recientemente a una víctima de malos tratos a abandonar su piso para dejárselo a su esposo y agresor. En el auto el juez admite que existe un posible delito de maltrato, pero considera que la situación económica del marido le impide pagar una hipoteca. En cambio, los certificados de vida laboral y cotización en la Seguridad Social demuestran que el hombre ganaba 2.500 euros al mes.

Una corte de apelación de la provincia de Punjab (Pakistán), absolvió a cinco de los seis hombres que anteriormente habían sido acusados por la violación de Mujtara Mai, de treinta años. Mujtara fue violada por varios hombres de su aldea, con la aprobación de la asamblea del poblado, y obligada a volver a casa semidesnuda por una venganza entre clanes en febrero de 2002. Entre los condenados y después absuelto, estaba el jefe de la asamblea del poblado, Faiz Mastoi, que es del clan rival del de la víctima.

Estas son algunas de las sentencias “machistas” que se han dado, se siguen dando y se seguirán dando en todo el mundo. Como estas, hay miles y miles, violadores absueltos porque la víctima vestía con minifalda y por lo tanto, iba provocando. Maltratadores absueltos porque la víctima le “ponía de los nervios”. Mujeres maltratadas obligadas por los propios jueces en seguir conviviendo en la misma casa con su maltratador…..

Pero si algo hay de común en todas estas sentencias, donde el violador, maltratador, asesino queda absuelto, es que el juez, magistrado o como quiera que se le llame, es hombre.

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